Propofol: para qué sirve el fármaco de la anestesia y la sedación, cómo actúa, sus efectos secundarios y por qué solo lo administra el anestesiólogo.
El propofol es el fármaco que, en pocos segundos, hace dormir a la mayoría de los pacientes que entran en el quirófano. Es un anestésico intravenoso de aspecto inconfundible, un líquido blanco como la leche, y hoy es el punto de partida de casi toda anestesia general y de muchas sedaciones para pruebas e intervenciones menores.
Qué es el propofol
El propofol (2,6-diisopropilfenol) es un fármaco hipnótico intravenoso: induce el sueño farmacológico, pero por sí solo no quita el dolor. Se presenta como emulsión lipídica, es decir, una emulsión de grasas en agua, y por eso tiene un color blanco lechoso. Entró en la práctica clínica en los años ochenta y en pocos años sustituyó a gran parte de los anestésicos intravenosos anteriores, como el tiopental, que se utilizaba antes, porque permite un despertar rápido y sin importantes efectos residuales de sedación. Se usa solo en el hospital o en centros equipados, y lo administra solo personal formado en anestesia: el margen entre la dosis útil y la que deprime la respiración y la circulación es estrecho, lo que significa que basta poco para llegar a una dosis con consecuencias potencialmente graves.
Cómo funciona el propofol
El propofol potencia el efecto del GABA, el principal neurotransmisor inhibidor del cerebro, actuando sobre el receptor GABA-A. En consecuencia, la actividad de las neuronas se ralentiza, hasta la pérdida de la conciencia. El fármaco es muy soluble en las grasas: por eso llega al cerebro pocos segundos después de la inyección y, con la misma rapidez, se redistribuye en los tejidos, y el paciente se despierta en pocos minutos cuando se interrumpe la administración. Este perfil explica su éxito: el anestesiólogo puede regular su efecto casi en tiempo real, también con bombas de infusión controlada guiadas por modelos farmacocinéticos. Sus efectos se suman a los de otros hipnóticos y se potencian mucho con los opioides: en anestesia es una interacción buscada, pero obliga a usar dosis más bajas cuando los fármacos se administran juntos.
Para qué sirve el propofol
- Inducción de la anestesia general. Es el fármaco más usado para dormir al paciente al inicio de la intervención, antes de la intubación.
- Mantenimiento de la anestesia. En infusión continua, solo o con otros fármacos (anestesia total intravenosa).
- Sedación para pruebas y procedimientos. Endoscopias, cardioversiones, intervenciones menores: desde la sedación consciente hasta la sedación profunda, según la dosis.
- Sedación en cuidados intensivos de pacientes adultos con ventilación mecánica, durante periodos limitados.
En mi práctica de anestesiólogo, el propofol es el fármaco que más uso, con diversos fines, desde la sedación breve hasta la anestesia profunda: a los pacientes les explico que es el mismo del ardor en el brazo del que quizá han oído hablar, y que el sueño llega antes de que la molestia se convierta en un recuerdo.
Dosis del propofol intravenoso
El propofol no se toma: se administra solo por vía intravenosa, en el hospital o en centros equipados, y la dosis la calcula el anestesiólogo según la respuesta del paciente, la edad, el peso, el estado clínico y los demás fármacos que toma. Las dosis siguientes proceden de la ficha técnica de un medicamento con propofol autorizado en España por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), edición de julio de 2024, y se indican solo como orientación: las dosis y los usos autorizados pueden variar de un país a otro y deben comprobarse siempre con el médico que le atiende en su país.
| Indicación | Adulto | Niño (mayor de 1 mes) | Duración |
|---|---|---|---|
| Inducción de la anestesia | 1,5-2,5 mg/kg por debajo de 55 años; por encima de 55 años y en pacientes frágiles (ASA III-IV), dosis más bajas, hasta 1 mg/kg | unos 2,5 mg/kg a partir de los 8 años; 2,5-4 mg/kg entre 1 mes y 3 años | dosis única |
| Mantenimiento de la anestesia | 4-12 mg/kg/h (dosis reducidas en ancianos y pacientes frágiles) | 9-15 mg/kg/h, más altas en los más pequeños | duración de la intervención |
| Sedación para procedimientos | 0,5-1 mg/kg en 1-5 minutos, después 1,5-4,5 mg/kg/h | 1-2 mg/kg, después 1,5-9 mg/kg/h | duración del procedimiento |
| Sedación en cuidados intensivos (pacientes con ventilación mecánica) | 0,3-4 mg/kg/h; no se recomiendan velocidades superiores a 4 mg/kg/h | no indicada hasta los 16 años | máximo 7 días |
La ficha técnica no recomienda su uso para la anestesia general en recién nacidos menores de 1 mes. Fuente: ficha técnica de Propofol Lipoven Fresenius 10 mg/ml, edición de julio de 2024 (CIMA-AEMPS). Los valores coinciden con los de la ficha técnica italiana del mismo fabricante.
El fármaco se inyecta en una vena del brazo o de la mano; a menudo el anestesiólogo lo asocia a un opioide y, a veces, a un poco de anestésico local para reducir el ardor de la inyección.
Efectos secundarios
Muy frecuentes:
- dolor o ardor en la inyección, que dura pocos segundos; cuántos pacientes lo recuerdan lo cuenta nuestro artículo sobre las investigaciones recientes;
- bajada de la presión arterial, debida a la dilatación de los vasos por el efecto calcioantagonista de la molécula y a la reducción de la fuerza de bombeo (inotropismo) del corazón;
- pausa de la respiración (apnea) después de la dosis de inducción: por eso el anestesiólogo sostiene la respiración desde el primer momento.
Frecuentes:
- ralentización del latido cardiaco;
- movimientos involuntarios durante la inducción;
- cefalea al despertar.
Raros:
- reacciones alérgicas;
- síndrome de infusión de propofol (PRIS): una complicación rara y potencialmente mortal de las infusiones prolongadas a dosis altas, con acidosis metabólica, alteraciones del electrocardiograma y daño muscular. Una revisión de 168 casos publicados asoció la mortalidad en los adultos, entre otros factores, a velocidades de infusión superiores a 5 mg/kg/h.
Cuándo comunicar posibles efectos secundarios al médico: el propofol se usa solo en el hospital, así que las señales de alarma las vigila el equipo. Después de una sedación ambulatoria conviene comunicar una somnolencia que no se pasa, confusión o dificultad para respirar.
Contraindicaciones del propofol
Absolutas:
- alergia conocida al propofol o a los excipientes de la emulsión, en particular a la soja y al cacahuete;
- sedación prolongada en cuidados intensivos en pacientes de hasta 16 años.
Relativas (precauciones):
- pacientes con inestabilidad cardiovascular o con poco líquido en circulación, por el riesgo de hipotensión;
- trastornos del metabolismo de las grasas;
- ancianos y pacientes frágiles, que necesitan dosis reducidas.
Interacciones farmacológicas
- Opioides (fentanilo, remifentanilo, morfina): el efecto se potencia mucho; se usan juntos a propósito, reduciendo las dosis de cada principio activo.
- Benzodiacepinas (midazolam) y otros sedantes: efectos que se suman sobre el sueño y la respiración.
- Fármacos para la presión arterial y anestésicos inhalatorios: aumentan el riesgo de hipotensión.
- Alcohol y otros depresores del sistema nervioso: suman la sedación; antes de una prueba con sedación el paciente debe hacer la lista de todos los fármacos que toma.
Uso en el embarazo y la lactancia
La seguridad del propofol en el embarazo no está establecida: por eso la ficha técnica indica usarlo en mujeres embarazadas solo si es absolutamente necesario. El fármaco atraviesa la placenta y puede causar depresión del recién nacido, y deben evitarse dosis elevadas (más de 2,5 mg/kg para la inducción o más de 6 mg/kg/h para el mantenimiento). En la leche materna pasan pequeñas cantidades de propofol. Sobre qué hacer después de la anestesia existen dos indicaciones diferentes:
- Ficha técnica española (AEMPS, Propofol Lipoven Fresenius), igual que la italiana: suspender la lactancia durante 24 horas después de la administración y desechar la leche producida en ese periodo.
- Indicaciones internacionales menos restrictivas: la guía de la Association of Anaesthetists (Reino Unido, 2020, actualizada en 2026) indica que la lactancia puede continuar en cuanto la madre está despierta y es capaz de amamantar, sin desechar la leche, porque los anestésicos, sedantes y analgésicos pasan a la leche en cantidades muy pequeñas. La base de datos LactMed de los National Institutes of Health (Estados Unidos) indica que las cantidades de propofol en la leche son muy pequeñas y no se espera que el niño las absorba, y que la mayoría de las recomendaciones permite reanudar la lactancia en cuanto la madre se ha recuperado de la anestesia, sin desechar la leche; un grupo de expertos aconseja en cambio suspenderla durante un tiempo no precisado.
Las dos indicaciones no coinciden: cómo actuar debe decidirse junto con el anestesiólogo, mejor ya durante la visita antes de la intervención.
Qué hacer en caso de sobredosis
La sobredosis de propofol ocurre solo en el ámbito sanitario, porque el fármaco no está disponible fuera del hospital. Los síntomas esperados son un sueño demasiado profundo, parada respiratoria y una bajada grave de la presión. No existe antídoto: se sostienen la respiración y la circulación (ventilación, líquidos, fármacos para la presión) hasta que el fármaco se elimina, lo que ocurre en pocos minutos. Por eso el propofol se usa solo donde hay oxígeno, equipos para la ventilación y personal formado.
Profundizaciones clínicas
Por qué el propofol cambió la anestesia
Antes del propofol, el despertar era a menudo lento y acompañado de náuseas. El propofol hizo posibles la cirugía en el día y la sedación para pruebas ambulatorias, porque el paciente vuelve a estar lúcido en poco tiempo. Además tiene un efecto antiemético, que lo hace útil en los pacientes que sufren náuseas y vómitos después de la intervención.
Infusión guiada por ordenador
Las bombas de infusión controlada (TCI) calculan, a partir de modelos farmacocinéticos, la velocidad de infusión para alcanzar la concentración deseada en la sangre o en el cerebro. Existen muchos modelos, cada uno pensado para una población específica, y en los últimos años se han desarrollado otros más generales, adecuados para adultos, niños y personas con obesidad.
Investigaciones recientes sobre el propofol
- El ardor de la inyección: cuántos pacientes lo recuerdan. Un estudio con más de 1.300 pacientes midió cuántos recuerdan la molestia al día siguiente y qué medidas la reducen: lea el artículo.
Preguntas frecuentes
¿El propofol duele?
Puede dar un ardor en el brazo durante pocos segundos, en el momento de la inyección. Después se duerme. El anestesiólogo puede reducirlo eligiendo una vena más grande o añadiendo un anestésico local.
¿Cuánto dura el efecto del propofol?
Después de una dosis única, el despertar llega en pocos minutos. Después de una infusión larga el tiempo es algo mayor, pero sigue siendo breve en comparación con muchos otros anestésicos.
¿Se puede conducir después de una sedación con propofol?
No, no en las horas siguientes: aunque uno se sienta lúcido, los reflejos y la atención siguen reducidos. Después de una sedación ambulatoria hace falta un acompañante.
¿Se puede usar el propofol en los niños?
Sí, para la anestesia y las sedaciones en niños de más de un mes de vida, con dosis adaptadas a la edad. No se recomienda para la anestesia en recién nacidos de menos de un mes y no se usa para la sedación en cuidados intensivos hasta los 16 años.
¿Puedo beber alcohol después de una sedación con propofol?
Es mejor evitarlo en las 24 horas siguientes, porque el alcohol suma sus efectos a los de los fármacos de la sedación.
¿Existen alternativas al propofol?
Sí: otros hipnóticos intravenosos y, para el mantenimiento, los anestésicos inhalatorios. La elección depende del paciente y de la intervención, y la hace el anestesiólogo durante la visita preanestésica.
Bibliografía
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- Fresenius Kabi Deutschland. Propofol Lipoven Fresenius 10 mg/ml emulsión inyectable y para perfusión — Ficha técnica, edición de julio de 2024 (secciones 4.2, 4.3, 4.4, 4.6). Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, CIMA, revisión del texto de julio de 2024 (consultada el 18/10/2026). CIMA-AEMPS
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Dr. Marco De Nardin
Médico Cirujano, Especialista en Anestesiología, Cuidados Intensivos y Tratamiento del Dolor
El Dr. Marco De Nardin es médico especialista en Anestesiología, Cuidados Intensivos y Tratamiento del Dolor. Completó su formación médica y especialización en Italia, donde continúa ejerciendo en sus clínicas privadas de Mestre (Venecia) y Milán. Con una amplia experiencia clínica adquirida entre quirófanos, unidades de cuidados intensivos y consultas de dolor, el Dr. De Nardin aporta una perspectiva única que conecta la medicina de agudos con el manejo de patologías crónicas. Su práctica clínica se centra en la anestesia locorregional, la ozonoterapia, la terapia infusional intravenosa y los enfoques integrativos del tratamiento del dolor. Es el fundador de Med4Care, una plataforma de información médica que ofrece contenidos sanitarios basados en la evidencia y revisados por médicos en activo. Cada artículo publicado bajo su nombre refleja su compromiso de hacer accesibles al paciente temas médicos complejos, sin sacrificar el rigor científico.


