Incontinencia urinaria: frecuencia, tipos (de urgencia, de esfuerzo, mixta, funcional, por rebosamiento), síntomas, pruebas y tratamientos.
La incontinencia urinaria es una afección clínica en la que se pierde orina de forma involuntaria por la uretra y que afecta sobre todo a las personas mayores.
La incontinencia urinaria supone un problema bastante incapacitante para la salud de las personas que la padecen, ya que influye negativamente en sus actividades cotidianas. [1]
¿Con qué frecuencia se presenta la incontinencia urinaria? Epidemiología
La incontinencia urinaria es una enfermedad predominantemente femenina, con una prevalencia en las mujeres de aproximadamente el doble que en los hombres, también por motivos transitorios relacionados con el embarazo y el parto.
En la población anciana, la estimación exacta de la prevalencia de la incontinencia no es fácil de evaluar, ya que a menudo la persona mayor no comunica el problema a su cuidador.
Se considera que más de la mitad de las personas mayores que viven en residencias de ancianos y en residencias sanitarias asistidas padece incontinencia, al igual que gran parte de las personas que reciben cuidados domiciliarios.
En los hombres, una de las causas más asociadas a la aparición de la incontinencia urinaria son las cirugías de próstata, realizadas por procesos hiperplásicos benignos o por carcinoma. [2],[3]
Etiología y clasificación de la incontinencia urinaria
Existen diversos tipos de incontinencia urinaria, que se diferencian entre sí según el mecanismo etiológico que los origina.
Por esta razón, la clasificación más completa de la incontinencia urinaria contempla los siguientes tipos:
- La incontinencia urinaria de urgencia, o urge incontinence, está causada por una hiperactividad del músculo detrusor de la vejiga, que expulsa la orina hacia la entrada proximal de la uretra. A menudo se acompaña de una sensación de urgencia miccional.
- La incontinencia urinaria de esfuerzo consiste en la emisión involuntaria de orina tras un esfuerzo que aumenta la presión abdominal, como un golpe de tos o un estornudo. Este tipo de incontinencia afecta sobre todo a mujeres jóvenes que acaban de dar a luz o que están a la espera de dar a luz.
- La incontinencia urinaria mixta se debe a la asociación de la incontinencia urinaria de urgencia y la incontinencia urinaria de esfuerzo.
- La incontinencia urinaria funcional se produce cuando una persona no presenta alteraciones orgánicas del aparato urinario, pero no puede o no quiere llegar al inodoro. Esta afección se presenta sobre todo en personas con alcoholismo y en personas con trastornos de naturaleza psiquiátrica.
- La incontinencia urinaria por rebosamiento, o por desbordamiento, se manifiesta cuando existe una obstrucción a nivel vesical o cuando el músculo detrusor de la vejiga es hipodinámico y no se contrae lo suficiente. En los hombres, este tipo de incontinencia se debe a menudo a la Hiperplasia Prostática Benigna o a tumores de la próstata o de la vejiga.
Por lo tanto, en la mayoría de los casos la vejiga incontinente está hiperestimulada por sustancias infecciosas o irritantes, o no se contrae de la manera adecuada para expulsar la orina, lo que produce su emisión involuntaria.
En otros casos, la salida de orina puede deberse a un suelo pélvico débil o demasiado relajado y a un aumento repentino de la presión intraabdominal que, al comprimir la vejiga, provoca la emisión de orina. [1],[2]
Signos y síntomas asociados a la incontinencia urinaria
Con mucha frecuencia, la incontinencia urinaria es la consecuencia final de una afección clínica que puede anunciarse con síntomas de las vías urinarias inferiores, también conocidos como LUTS (Lower Urinary Tract Symptoms).
Los LUTS que pueden manifestarse junto con la incontinencia urinaria son:
- Polaquiuria, que consiste en orinar con mayor frecuencia durante el día;
- Nicturia, con emisión involuntaria de orina durante el descanso nocturno;
- Urgencia miccional, en la que se siente un deseo imperioso y repentino de orinar;
- Retardo miccional, con demora en el inicio de la micción;
- Sensación de vaciado incompleto de la vejiga;
- Goteo posmiccional, en el que la persona expulsa orina en gotas después de la micción. [1],[3]
Evaluación inicial de la incontinencia urinaria
La evaluación inicial de una incontinencia urinaria sospechada o confirmada debe incluir necesariamente una consulta urológica completa, con anamnesis y exploración física del paciente.
Anamnesis
La anamnesis tiene como objetivo, ante todo, investigar el estado general del paciente, preguntando por posibles enfermedades de carácter hereditario-familiar y por la lista de los fármacos que se estén tomando en el marco de tratamientos en curso.
Las preguntas que formula el médico tienen como fin investigar la naturaleza precisa de la incontinencia urinaria, evaluando su tipo, la gravedad de los síntomas asociados y su duración.
El paciente debe procurar informar al médico urólogo de la presencia de enfermedades del aparato respiratorio o de patologías del sistema cardiovascular.
De hecho, muchas afecciones respiratorias pueden manifestarse con accesos de tos que provocan un aumento de la presión intraabdominal, mientras que las patologías cardiovasculares pueden provocar una sobrecarga de líquidos y un aumento de la diuresis.
Por último, también se debe preguntar a los pacientes sobre el abuso de sustancias que pueden tener un efecto irritante sobre la vejiga, como la cafeína, el alcohol o los diuréticos.
Exploración física
En la exploración física, el médico inspecciona y palpa:
- La región cervicotorácica, en busca de signos de ingurgitación yugular o de edemas.
- La región de los campos pulmonares, evaluando la presencia de crepitantes o la aparición de tos.
- La región abdominal, por la presencia de intervenciones quirúrgicas realizadas en el pasado que hayan dejado cicatrices.
- Los puntos de emergencia de los nervios periféricos y craneales, evaluando la función sensorial y refleja.
- El abdomen inferior y la región genital, comprobando la presencia de globo vesical, prolapso de órganos pélvicos, fecaloma o hipertrofia prostática. [1],[2],[4]
Pruebas de cribado para la incontinencia urinaria
En el hombre, dado que la hiperplasia prostática provoca a menudo una obstrucción mecánica de la vejiga que impide su fase fisiológica de vaciado, se ha desarrollado una prueba de cribado para clasificar los síntomas prostáticos.
Esta prueba, denominada IPSS (International Prostate Symptom Score), examina siete aspectos de la micción y los correlaciona, en su caso, con la presencia de un estado hipertrófico importante de la glándula prostática.
En cambio, en 2019 se propuso una prueba de cribado específica para detectar el goteo posmiccional, conocida como HPMDQ (Hallym Post-Micturition Dribble Questionnaire).
Esta prueba, mediante cinco preguntas, examina los aspectos macroscópicos y el impacto psicológico causados por la presencia del goteo terminal de orina.
Diagnóstico de la incontinencia urinaria
El diagnóstico de la incontinencia urinaria se basa en diversos elementos:
Examen físico-químico y morfológico de la orina
El examen físico-químico y morfológico de la orina es una prueba de primer nivel que se realiza habitualmente en la práctica clínica, incluso cuando no se sospechan alteraciones primarias del aparato urinario.
Esta prueba mide la concentración y los valores físicos de diversos analitos que pueden encontrarse en la orina, como la presencia de glucosa, de sangre en la orina, de cuerpos cetónicos, etc.
Cistoscopia
La cistoscopia es un procedimiento diagnóstico-operativo que consiste en introducir un tubo fino y flexible provisto de una cámara (cistoscopio) en la uretra, hasta llegar a la vejiga.
Esta técnica se utiliza para explorar las paredes de la uretra y de la vejiga y tomar muestras de ellas, ante la presencia de síntomas de enfermedad urinaria.
Cistouretrografía miccional
La cistouretrografía miccional es una técnica radiológica que estudia la morfología y la funcionalidad de la vejiga y de la uretra, tras la administración de un medio de contraste introducido mediante cateterismo de la uretra.
La cistouretrografía miccional es especialmente útil en la evaluación de una sospecha de reflujo vesicoureteral y puede considerarse una prueba importante en el estudio de la incontinencia.
Estudio urodinámico
El estudio urodinámico es un conjunto de pruebas que estudian la función muscular y nerviosa de la vejiga, evaluando también las características del flujo urinario, como la presión uretral y el residuo posmiccional. [1],[2]
Manejo y tratamiento de la incontinencia urinaria
Además de adoptar un estilo de vida saludable, tratando de perder el posible exceso de peso, absteniéndose también del tabaco y del alcohol, existen tratamientos que pueden aplicarse para la afección específica de incontinencia:
Masaje uretral bulbar
El masaje uretral bulbar debe realizarse después de la micción y consiste en el automasaje del escroto en dirección a la uretra bulbar. El objetivo es favorecer la salida de la orina residual hacia el esfínter uretral externo.
Ejercicios de fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico
El fortalecimiento de los músculos del suelo pélvico, como el músculo bulbocavernoso y el músculo isquiocavernoso, puede llevarse a cabo mediante diversas técnicas.
La técnica de Kegel es una de las más conocidas y consiste en la contracción y relajación secuencial de los músculos del suelo pélvico, con el fin de aumentar la fuerza de expulsión de la cantidad residual de orina atrapada en la uretra.
Tratamiento farmacológico
En la mayoría de los casos se administran fármacos antimuscarínicos y antagonistas alfa-adrenérgicos para combatir farmacológicamente la incontinencia.
Además, el tratamiento crónico con fármacos inhibidores de la fosfodiesterasa 5 puede aportar beneficios si se asocia a la realización de ejercicios musculares del suelo pélvico. [1],[2]
Conclusiones
La incontinencia urinaria es una afección clínica muy frecuente, cuya frecuencia real a menudo no está bien dimensionada, sobre todo en las personas mayores.
Es importante evaluar a los pacientes con incontinencia y administrar a tiempo los tratamientos adecuados, con el fin de evitar algunas complicaciones urológicas, como las infecciones y las disfunciones renales.
Bibliografía: fuentes y notas
- [1] Schena F, Selvaggi F, Gesualdo L, et al. Malattie dei reni e delle vie urinarie. Milano: McGraw-Hill; 2008.
- [2] Tran LN, Puckett Y. Urinary Incontinence. In: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing;
- [3] Buckley BS, Lapitan MC. Epidemiology Committee of the Fourth International Consultation on Incontinence, Paris, 2008. Prevalence of urinary incontinence in men, women, and children–current evidence: findings of the Fourth International Consultation on Incontinence. 2010 Aug;76(2):265-70.
- [4] Fradà G, Fradà G. Semeiotica medica nell’adulto e nell’anziano. Padova: Piccin; 2018.

Dr. Marco De Nardin
Médico Cirujano, Especialista en Anestesiología, Cuidados Intensivos y Tratamiento del Dolor
El Dr. Marco De Nardin es médico especialista en Anestesiología, Cuidados Intensivos y Tratamiento del Dolor. Completó su formación médica y especialización en Italia, donde continúa ejerciendo en sus clínicas privadas de Mestre (Venecia) y Milán. Con una amplia experiencia clínica adquirida entre quirófanos, unidades de cuidados intensivos y consultas de dolor, el Dr. De Nardin aporta una perspectiva única que conecta la medicina de agudos con el manejo de patologías crónicas. Su práctica clínica se centra en la anestesia locorregional, la ozonoterapia, la terapia infusional intravenosa y los enfoques integrativos del tratamiento del dolor. Es el fundador de Med4Care, una plataforma de información médica que ofrece contenidos sanitarios basados en la evidencia y revisados por médicos en activo. Cada artículo publicado bajo su nombre refleja su compromiso de hacer accesibles al paciente temas médicos complejos, sin sacrificar el rigor científico.




