Tiroidectomía con anestesia local: ¿es posible? Ventajas y desventajas de extirpar la tiroides con el paciente despierto.
¿Qué es la tiroidectomía con anestesia local?
La tiroidectomía es la intervención que extirpa total o parcialmente la tiroides, la glándula situada en la base del cuello que regula el metabolismo. Se realiza sobre todo por bocio, hipertiroidismo y tumores de tiroides.
Durante décadas, el estándar anestésico para la tiroidectomía ha sido la anestesia general: el paciente duerme, los músculos se relajan con fármacos paralizantes, como los bloqueantes neuromusculares, y la vía aérea se protege con un tubo (intubación orotraqueal).
La alternativa estudiada aquí es la anestesia local por infiltración, también llamada «bloqueo del campo anterior»: el cirujano infiltra el anestésico en los tejidos del cuello, mientras el anestesiólogo acompaña al paciente con una sedación ligera y lo vigila durante toda la intervención. El paciente permanece despierto o casi, respira por sí mismo y puede hablar.
Por qué se habla de ello ahora
El volumen de intervenciones es enorme: en Estados Unidos se realizan entre 450.000 y 500.000 tiroidectomías al año, y en Europa las cifras van desde más de 4.000 en Austria hasta 60.000 en Alemania. Por eso, incluso una pequeña ventaja en cada intervención tiene un gran peso para el sistema sanitario. La anestesia general conlleva riesgos cardiovasculares y respiratorios, sobre todo en las personas mayores, y alarga la hospitalización. Por este motivo, la anestesia local ha despertado interés precisamente para los pacientes más frágiles. Sin embargo, faltaba una síntesis cuantitativa de los estudios: esta revisión es la primera que la ofrece.
Un poco de historia de la cirugía de tiroides
Durante mucho tiempo, la cirugía de tiroides fue una intervención de altísimo riesgo. El cambio llegó a finales del siglo XIX con el cirujano suizo Theodor Kocher, premio Nobel de Medicina en 1909 por sus trabajos sobre la fisiología, la patología y la cirugía de la tiroides. La comparación entre anestesia local y general acompaña a esta cirugía desde entonces, y hoy vuelve a ser de actualidad por razones distintas: recuperación más rápida, cirugía ambulatoria y costes.
Cómo se realizó el estudio
Los autores buscaron en cuatro grandes bases de datos los estudios que comparaban directamente la anestesia local y la general en la tiroidectomía, siguiendo las normas PRISMA. De los 1.785 artículos encontrados quedaron cinco: dos ensayos aleatorizados y tres estudios de cohortes, con un total de 508 pacientes, realizados en India, Estados Unidos, Corea del Sur y Uganda. El riesgo de sesgo se evaluó con las herramientas Cochrane (RoB 2 para los ensayos aleatorizados, ROBINS-I para los demás), y la calidad global de la evidencia con el método GRADE.
Tiroidectomía con anestesia local: ¿cuáles son los resultados?
Tiempo en quirófano
Al combinar cuatro estudios, la anestesia local acorta el tiempo en quirófano en unos 18 minutos (diferencia media −18,3 minutos). Sin embargo, el dato es frágil, porque los estudios son muy diferentes entre sí (heterogeneidad del 95%). El motivo es que la ventaja aparece solo en los estudios de cohortes (−28,9 minutos), mientras que en los dos ensayos aleatorizados la diferencia desaparece (+2,0 minutos, no significativa). Además, en uno de los ensayos aleatorizados las glándulas extirpadas con anestesia general pesaban mucho más (63,9 g frente a 26,9 g): las intervenciones más complejas se hacían con anestesia general, y esto por sí solo basta para alargar su duración. Por ello, los propios autores consideran este resultado una hipótesis, no una conclusión.
Complicaciones
Las lesiones del nervio laríngeo recurrente, que controla las cuerdas vocales, fueron idénticas en los dos grupos (cociente de riesgos 1,00, en 316 pacientes). Las dificultades respiratorias fueron rarísimas: tres episodios en 358 pacientes, dos con anestesia local y uno con anestesia general. Pero atención: con tan pocos eventos la calidad de la evidencia es baja, y los autores lo dicen claramente: no haber encontrado diferencias no demuestra que las dos técnicas sean igual de seguras. Quien quiera profundizar en el riesgo para la voz puede leer nuestro artículo sobre la parálisis de las cuerdas vocales después de una tiroidectomía.
Hospitalización y costes
Aquí el resultado es coherente en todos los estudios que los midieron. En dos estudios indios, la estancia media bajó de unas 71-75 horas a unas 39-40 horas con la anestesia local, y en uno de ellos el 26% de los pacientes recibió el alta en 24 horas. En el estudio estadounidense, en régimen de cirugía ambulatoria, los pacientes operados con anestesia local recibieron el alta tras 165 minutos de media, frente a 229 minutos. En consecuencia, también bajan los costes: el mismo estudio estimó un ahorro de 315 dólares por paciente, y en los estudios indios el coste total de la hospitalización se redujo a menos de la mitad.
Satisfacción de los pacientes
La satisfacción es alta con ambas técnicas. En el estudio estadounidense estaba satisfecho con la anestesia el 93% de los pacientes operados con anestesia local y el 89% de los operados con anestesia general, y entre el 89,7% y el 96,6% de los pacientes recomendaría a otros la misma anestesia.
Qué significa para el paciente y las ventajas del procedimiento
A los pacientes que me preguntan si pueden operarse de la tiroides «despiertos», les explico que la respuesta depende sobre todo del tipo de intervención: una glándula pequeña y una intervención sencilla se prestan a la anestesia local, mientras que un bocio voluminoso o un tumor extenso requieren casi siempre anestesia general, que garantiza el control de la vía aérea y la inmovilidad completa. Este estudio no cambia esa regla, pero añade un dato concreto: cuando la anestesia local está indicada, se vuelve antes a casa y la satisfacción sigue siendo alta.
Hay también una ventaja menos conocida. Con el paciente despierto, el cirujano puede comprobar la voz durante la intervención y darse cuenta enseguida de un problema en el nervio laríngeo. Sin embargo, los autores subrayan que, donde está disponible la monitorización eléctrica del nervio con anestesia general, esta sigue siendo la herramienta más fiable.
¿Cuáles son los posibles límites de la anestesia local en la cirugía de tiroides?
Un primer límite es que mucho depende del contexto en el que se opera: en varios países del mundo hay un anestesiólogo en cada quirófano, mientras que en otros no está presente en todos los quirófanos del bloque, y en su lugar actúa un asistente, que es un enfermero o un técnico de anestesia. En estos últimos casos, los procedimientos con sedación, como precisamente la anestesia local para la tiroidectomía, tienden a ser más arriesgados, porque no los supervisa un anestesiólogo, sino un ayudante.
El otro aspecto a tener en cuenta es que la anestesia local, sobre todo cuando la realiza un cirujano, puede tener cierta probabilidad de fallo, es decir, que no toda la zona operada quede perfectamente anestesiada, con la posible necesidad de añadir más anestesia local durante la intervención o de pasar a la anestesia general.
En ambos casos, el paciente debería ser informado de ello específicamente en el consentimiento informado del procedimiento.
Tiroidectomía con anestesia local: mensaje para los médicos y los clínicos
La evidencia todavía es limitada: cinco estudios, el más antiguo realizado entre 1996 y 2003, con un riesgo de sesgo de moderado a alto incluso en los ensayos aleatorizados. La ventaja en el tiempo quirúrgico no se mantiene cuando se consideran solo los ensayos aleatorizados, mientras que la ventaja en la hospitalización y los costes es coherente. Para la elección cuenta la valoración anestésica preoperatoria, con la clase ASA y la anatomía de la vía aérea. El mensaje práctico es sencillo: en pacientes seleccionados, la anestesia local es una opción razonable y merece ser propuesta. La técnica debe valorarse siempre en el contexto de los recursos de personal disponibles.
Bibliografía
Hamzah KA, Eladl HH, Elfiqi S, Elsehsah AAS, et al. Local infiltration anesthesia (anterior field block) vs. general anesthesia for thyroidectomy: effects on operative time, complications, and cost — a GRADE-assessed systematic review and meta-analysis with subgroup analysis. Frontiers in Surgery. 2026. doi:10.3389/fsurg.2026.1697921. PubMed

Dr. Marco De Nardin
Médico Cirujano, Especialista en Anestesiología, Cuidados Intensivos y Tratamiento del Dolor
El Dr. Marco De Nardin es médico especialista en Anestesiología, Cuidados Intensivos y Tratamiento del Dolor. Completó su formación médica y especialización en Italia, donde continúa ejerciendo en sus clínicas privadas de Mestre (Venecia) y Milán. Con una amplia experiencia clínica adquirida entre quirófanos, unidades de cuidados intensivos y consultas de dolor, el Dr. De Nardin aporta una perspectiva única que conecta la medicina de agudos con el manejo de patologías crónicas. Su práctica clínica se centra en la anestesia locorregional, la ozonoterapia, la terapia infusional intravenosa y los enfoques integrativos del tratamiento del dolor. Es el fundador de Med4Care, una plataforma de información médica que ofrece contenidos sanitarios basados en la evidencia y revisados por médicos en activo. Cada artículo publicado bajo su nombre refleja su compromiso de hacer accesibles al paciente temas médicos complejos, sin sacrificar el rigor científico.



